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DESPUÉS

DESPUÉS

No puedo imaginar la oscuridad. No puedo imaginar perder la consciencia, o la sensibilidad de mi cuerpo, o la memoria de lo que fue. No puedo imaginarme desapareciendo sin saber a ciencia cierta que desaparezco. No puedo mi desaparición y que...

A ESPALDAS DEL EDÉN

A ESPALDAS DEL EDÉN

Nuestro hombre condenado declara ante el juez que su espíritu ya no le acompaña. Y se pregunta en voz alta dónde estará. En qué parcela del mar arderán sus residuos. A qué tablón del cayuco habrá cosido Dios sus delgadas extremidades. Semanas...

VIGILIA

VIGILIA

El ser que se adueñó de todos los abismos dice adiós. Regresa al cementerio, a su interminable pradera de huesos, al lugar donde algunos como él prefabrican la miseria humana. Celebrémoslo. Celebrémoslo en los campos, y en el cinturón industrial...

AQUELLOS SERES

AQUELLOS SERES

Hay seres indestructibles que sobreviven a la erosión. Envejecen, sí, pero no claudican en el tiempo, y aunque arrastren la amenaza de un último baile, solo ellos pueden mojar, y de qué manera, las entrañas del desierto.

CALLES

CALLES

Se trata de una calle solitaria; plagada de gente, sí, pero solitaria. Quien pasea en soledad por una calle bulliciosa, y al mismo tiempo solitaria, cree ver en el otro caminante la misma soledad que le corta el resuello. Cree verla o la imagina...

ELLOS

ELLOS

Nadie quiere taponar las fisuras del infierno, es más barato cercarlo. Por eso despliegan concertinas al pie de los puentes, por eso observan con profunda rigidez el hundimiento de las calles. Cómo huir de la carne hacinada, se preguntan, cómo...

SOBRE HUIDAS Y DESPERTARES

SOBRE HUIDAS Y DESPERTARES

Todo despertar es una huida hacia adelante. En ella se construyen los odios, la carestía y esa débil oscuridad que nos protege del deseo. Nos aceptamos como razón de identidad, y abrazamos cualquier acto extremo, ya sea religioso, político o...

ESCOMBROS

ESCOMBROS

Los manifestantes extienden la bandera como si fuese una alfombra, y la ondean a lo largo de la calle entre gritos y amenazas de asalto. Desde su ventana, él también grita, y alza el puño en señal de protesta, y observa, con preocupante limpieza...