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LA CONFESIÓN

LA CONFESIÓN

Cuando tengo el privilegio de supervisar una confesión, pienso en Raskolnikov. Lo imagino tendido en un catre, azotado por la fiebre, preso de una habitación angosta en cuyas paredes alguien talló los hechos del crimen. Allí están, expuestos con...

AL OTRO LADO

AL OTRO LADO

La belleza del árbol nevado, a ojos del observador, es incuestionable; al igual que el vaso sudario que embrida ahora sus raíces. Sin rendijas, sin luces ni escombros, sin huellas que abaraten su lisura; así reclama el árbol su atención. Así...

UN AÑO MÁS

UN AÑO MÁS

Ambos se observan. Ambos perciben ese proceso maravilloso, y en ocasiones grácil, que permite la muerte de un año y el nacimiento de otro. Ambos se deducen en los años venideros, como si el cuerpo tenaz de quien ahora aplaude, de quien sacude la...

DESPUÉS

DESPUÉS

No puedo imaginar la oscuridad. No puedo imaginar perder la consciencia, o la sensibilidad de mi cuerpo, o la memoria de lo que fue. No puedo imaginarme desapareciendo sin saber a ciencia cierta que desaparezco. No puedo mi desaparición y que...

A ESPALDAS DEL EDÉN

A ESPALDAS DEL EDÉN

Nuestro hombre condenado declara ante el juez que su espíritu ya no le acompaña. Y se pregunta en voz alta dónde estará. En qué parcela del mar arderán sus residuos. A qué tablón del cayuco habrá cosido Dios sus delgadas extremidades. Semanas...